lunes, 31 de enero de 2011

Freeride Vallter

La meteo marcaba temporal de levante y nieve sin parar durante el fin de semana, con poca posibilidad de que saliera el sol. Con esta previsión, decidimos esperar hasta el domingo para subir ya que parecía que haría mejor día, y se acumularía más nieve.
Después de mucho meditar, decidimos elegir la zona de Vallter, sin duda la reina de los temporales de levante por su ubicación, y aunque sabíamos que no tenía base, no teníamos ganas de liarnos de ir hasta Cerdanya, o más allá, con toda la previsión de nevadas que había... ya se sabe, pon cadenas, quita cadenas, coches atravesados... fuimos a lo fácil.

Y qué decir de la previsión, parece que el meteocat no estuvo muy fino. La nevada del viernes llegó tarde y fue menos de lo esperado... y sábado por la mañana, solazo!
Y nosotros en casa... pero bueno, confiamos que la nevada del sábado tapara las trazas...

Ponemos rumbo a Vallter con César y Arnau, y rápidamente nos plantamos en Camprodon, totalmente nevado. Creo que nunca lo había visto tan nevado! La carretera de subida tiene un aspecto increible, y después de poner cadenas, llegamos a la base de la estación, con una pinta espectacular después de estas nevadas.



La previsión ha vuelto a fallar y nos encontramos con un día bastante soleado, con las nubes quedando concentradas en el prepirineo, dejando en Vallter una ventana de buen tiempo. Así que después de echar una ojeada a la estación, y ver que hay poco por trillar ya que la nevada de esta noche no ha sido gran cosa, decidimos ir a caminar. Ya que el Bastiments es destino de todos los traveseros, tiramos hacia la zona del circo de Morenç i Pic de la Dona.

Empezamos a caminar, primero por pistas, hasta que empezamos a seguir la traza del teleski xemeneies, cerrado en este momento. Aquí ya empezamos a sudar un poco ya que el grosor es más que considerable y vamos abriendo traza.

Mirando hacia la zona a donde nos dirigimos.



Y lo que dejamos atrás.



Seguimos avanzando hasta que se acaba el teleski, y ahora hay que decidir por dónde subimos. Hacia el Pic de la Dona sube más suavemente, pero parece que tiene menos nieve, así que decidimos tirar directo, hasta un pequeño collado que vemos delante.
Aquí hay todavía más nieve y cuesta cada vez más abrir traza, especialmente cuando hay que hacer la vuelta maría. Cuánto nos queda por practicar en esto aún...

Relevo a Arnau abriendo traza, y noto como patino más de la cuenta, que raro... Arnau me resuelve las dudas rápidamente, una de mis pieles de foca está prácticamente salida del todo. Suerte que llevo cinta americana y puedo arreglarlo un poco para salir del paso. Ya sabía yo que éstas pieles iban a fallar en un momento o otro.

Arnau va en cabeza marcando el camino, sufriendo a cada vuelta maría que tenemos que hacer, pero más o menos tirando. Visualizamos bajadas interesantes, alguna canaleta, habrá que esperar a que nieve más para hacerlas.



Seguimos con el sufrimiento de subir, hasta que noto que patino otra vez a cada momento. El invento de la cinta americana no aguanta con tanta pendiente, además que tengo demasiada nieve entre la suela y la piel de foca. Intento limpiarlas pero no consigo demasiado, así que les digo que yo ahí me quedo, que no puedo tirar más. Me pongo la tabla a la espalda y intento subir caminando, pero patino aún más con las botas, así que intento subir por la directa, usando los dos bastones como seguro. Avanzo unos 30metros, hasta que ya se pone muy derecho, y no puedo asegurar los bastones ya que la capa de nieve superficial se cae... así que hasta aquí hemos llegado. Las nubes se no están tirando encima, y caen los primeros copos. Mientras les espero observo la bajada, no está nada mal la verdad!



Empezamos a bajar, y notamos la falta de base. Si apretas el giro o vas por una zona más expuesta, sale bastantes tiburones que destrozan tu suela. Arnau y yo, con una bajada conservadora, conseguimos salvar bastante nuestras suelas. César no corre la misma suerte.

Llegamos al teleski, y seguimos bajando por la pista, aquí ya sin rocas al estar más preparada, y disfrutamos más de la bajada sin tener que preocuparnos de los tiburones que puedan aparecer.




Con el día ya bastante tapado y nevando llegamos abajo. Evaluamos los daños de las tablas, comentamos la jugada, y para abajo a comer algo en el Frankfurt Iluro de Camprodon, donde comemos unos bocadillos realmente buenos bajo una nevada intensa, que nos acompañó hasta Ripoll.


1 comentario:

  1. El món és un mocador... Qui m'havia de dir que el rastre que seguia avui pujant era el del senyor Peri! jeje

    Inde

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